Dibujo de Summers. Guia de Mediacion-759503

La situación actual de crisis ha provocado que muchas personas se vean ahogadas por su hipoteca. El hecho de que muchas de esas hipotecas tengan un suelo que impide que puedan pagar menos, y que además ahora es ilegal, hace aún más sangrante esa situación. Veamos algunos consejos para poder negociar con nuestra entidad.

Con quien hablar

A la hora de renegociar nuestra hipoteca es fundamental hablar con la persona adecuada. Aunque quieran  que hablemos con nuestro asesor o nuestro gestor personal, lo más recomendable es que hablemos siempre con el director de la sucursal. Es la única persona que tiene algo de poder para poder cambiar nuestra situación y puesto que somos clientes importantes, ¿Qué menos que acudir a la persona más importante de la sucursal?

Si tenemos suelo, usarlo

El suelo de las hipotecas ha provocado que los clientes paguen de media entre 60 y 150 euros de más en sus cuotas hipotecarias. La reciente sentencia que anula los suelos, pese a que no deja claro la forma de exigir su eliminación, es una herramienta fundamental para que los clientes puedan usar en contra de sus entidades a la hora de negociar. Obviamente el objetivo fundamental debe pasar por la eliminación de esa cláusula, como poco, y si podemos incluso obtener alguna compensación por ello, aunque las posibilidades de lograrlo son difíciles.

Si casi vives en el banco, úsalo

Muchas entidades exigen a los clientes contratar una gran cantidad de productos adicionales a su hipoteca que sirven para que la entidad ingrese aún más dinero de nosotros.  Todos esos productos permiten a la entidad obtener más dinero de nosotros y también pueden servirnos como herramienta para defender el motivo por el que debemos tener una cuota menor. En todo caso, si la entidad no cede también podemos solicitar que se nos retiren parte de esos productos adicionales contratados que no podamos necesitar. Especialmente si estamos bajo un suelo y tales productos realmente no nos sirven para poder acceder a mejores precios.

Si puedes irte, úsalo

Uno de los mayores miedos que tienen las entidades es perder a un cliente solvente, que puede pagar sin problemas su hipoteca, y que por tanto también tendría la capacidad de irse a cualquier otra entidad, solicitar una oferta vinculante y cambiarse de entidad en busca de mejores condiciones. Si eres de los afortunados que se encuentra en esa situación puedes usarla en tu favor, dejando entrever al director de tu sucursal las ofertas que te hayan realizado o lo que podrías ahorrarte en otras  entidades. Es cierto que actualmente esta situación no es especialmente favorable al cliente pero siempre es un argumento que podemos usar.

Busca ayuda especializada

Si consideras que tus capacidades no son lo suficientemente buenas como para pelear con tu entidad siempre puedes recurrir a las orientaciones de los diferentes organismos que ofrecen ayuda y orientaciones adecuadas para las personas hipotecadas que deseen renegociar su hipoteca o que quieran obtener mejores condiciones de su entidad.

Y si tu situación es complicada también podrán ofrecerte otras alternativas a la negociación, como la dación en pago o algún tipo de carencia, que te permita al menos poder mantenerte a flote. No obstante hablaremos en detalle de estas situaciones complicadas en un futuro artículo.

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