IRPH-IRS

En noviembre de 2013 se anunciaba la salida del IRPH como índice de referencia para las hipotecas. Posteriormente otros indices vinculados a este tambien fueron desapareciendo y provocando una cascada de reclamaciones relacionadas con la aplicación de tipos diferentes del EURIBOR. Tipos que sin embargo se han seguido aplicando y cambiando impidiendo que los hipotecados puedan sacar partida a indices mas baratos y que les permitirían pagar cuotas mas económicas.

En este caso, frente a las clausulas suelo, el problema es que esos tipos de referencia si eran conocidos, o debían de serlo, por los hipotecados. Sin embargo eso no quita que en algunos casos la aplicación de estos tipos de referencia resulten abusivos, como ya han demostrado algunas de las sentencias que se han venido produciendo a raíz de estos cambios en los tipos y referenciales. De hecho en algunos de estos casos la nulidad ha supuesto la aplicación de EURIBOR mas diferencial mientras que en otros la nulidad ha supuesto recalcular importes e incluso, en los casos mas extremos, devolver cantidades.

Para quienes no estén mucho en el tema conviene recordar que estos índices siempre rondaban en torno a 2  ó 3 puntos mas que el EURIBOR, lo que supone un encarecimiento artificial del precio, mas considerando que este indice toma justo como referencia el tipo medio al que prestan las entidades bancarias, que con su suelo correspondiente, supone en la práctica la imposición por parte de las entidades casi del interés que deseen, afectando gravemente a la estabilidad de las cuentas del hipotecado.

¿Que seria lo justo en los casos de hipotecados bajo índices a extinguir?

En los casos de tener hipoteca bajo un referencial o tipo desaparecido en primer lugar seria preciso ver si el contrato especifica otro tipo de referencia para el tipo de interés, y en todo caso si la misma es realmente justa o no respecto al mercado. De no ser así, que es lo mas habitual, el consejo pasaría  por pedir a nuestra entidad que se aplique el EURIBOR o similar tal como ocurre en la mayor parte de los bancos y cajas.

Puesto que lo habitual es que el banco, para variar, nos deniegue el cambio, el siguiente paso seria reclamarlo en el circuito de reclamaciones típico de las entidades: primero frente al defensor del cliente y a continuación frente al Banco de España, para que este indique si existe una mala práctica al respecto. Y aunque es cierto que el dictamen del banco no es vinculante si es cierto que suele ser acatado por la entidad. Y en todo caso siempre nos servirá tenerlo a favor para nuestro siguiente paso.

Cuando la vía administrativa se cierra solo nos queda el camino de los tribunales. Una situación compleja en la que los costes se incrementan por honorarios de abogados, procurador, tasas y demás. Por eso es necesario realizar un análisis económico antes de empezar para saber si nos conviene o no. En caso de que el análisis sea positivo, y obviamente se lo pueda uno permitir, es el momento de saltar a la sala y esperar suerte. Como mal menor siempre se puede recurrir a justicia gratuita, si se cumplen los requisitos. Y en caso de no hacerlo se pueden reclamar hasta las cantidades cobradas de mas para que al menos el importe a reclamar suba. De todos modos, como ya hemos comentado, la jurisprudencia no es favorable por la disparidad de criterios existente, incluso para este asunto.

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