buitre_negro

Conocidos por perseguir el máximo beneficio en el menor tiempo posible los denominados “fondos buitre” han empezado a entrar, a través del SAREB  o Banco Malo, en el mercado hipotecario… para alegría de los banqueros y también, por raro que parezca, de los clientes hipotecados. Sin embargo por ahora no son muchos los beneficiados, entre otras cosas porque la banca no esta aun convencida de dejarse llevar, pero queda claro que la tendencia de futuro pasa por los “buitres”

Que son los fondos buitres

A pesar del nombre, los fondos buitres son fondos de inversión que, como todos, persiguen obtener un beneficio a corto plazo. Cuanto más elevado y más rápido pues mucho mejor. Es frecuente ver este tipo de fondos en empresas en problemas, que compran a precio de saldo, reflotan y después venden en poco tiempo obteniendo grandes beneficios. Y ahora su punto de mira está en la vivienda, a la que pueden sacar grandes beneficios en poco tiempo.

Para que quieren viviendas

Es sencillo. Para obtener beneficios. Las viviendas que adquieren estos fondos suelen estar vinculadas a prestamos en mora con escasas posibilidades de recuperarse. Puesto que las entidades bancarias ya han asumido buena parte de la perdida de la vivienda el fondo ofrece a la entidad sacar ese producto de su balance a precio de saldo, lo cual permite al banco liberar las reservas y recursos que tenia paralizados en la misma. En cuanto al inquilino es frecuente que la entidad ofrezca también una quita notable en el importe o incluso recompre la vivienda al inquilino dejando de lado la deuda (que ya ha absorbido el banco) y consigue finalmente quedarse con la propiedad a un precio más que ajustado. Una vivienda que en un plazo no muy amplio de tiempo va a volver a vender por un importe más elevado. Y de aquí va a proceder el beneficio del fondo

Quien pierde

Vemos que gana el banco, gana el fondo y gana el cliente… pero entonces ¿Quién pierde? Pues hay dos claros perdedores en todo el proceso.

El primero es el banco, que al asumir la mora también tiene que movilizar una buena cantidad de recursos en mantener en balance esos créditos impagados o en mora. Y también asume buena parte del importe que ha concedido por el préstamo y que tendrá que consignar como perdidas del mismo. Pero al menos se ahorra los procesos de deshaucio y todo lo que supone tanto en términos económicos como de imagen social.

Los otros perdedores somos los ciudadanos. Ciudadanos que a través de rescates y otras ayudas publicas a la banca nos hemos convertido en sostenedores de una banca antisocial, dedicada a lucrarse a costa del necesitado y que ahora llora pidiendo dinero para cubrir sus errores. Por tanto nuestros impuestos se dedican a pagar, entre otros, los intereses de las ayudas que desde Europa se les han concedido. Así que al final la banca siempre gana.. y si pierde.. pierde menos de lo que realmente debería perder.

Que ocurre como cliente

Pese a que algunas entidades se pronuncian en contra de los fondos buitre, lo cierto es que entre una quita considerable que permita volver a empezar de cero y tener que afrontar un desahucio o una quiebra la selección es sencilla. Para el cliente el fondo puede suponer una posibilidad de escapar de la problemática situación en la que se ha visto abocado sin necesidad de juicios ni demandas, en un sencillo proceso de compra venta.

Por tanto para el cliente hipotecado puede ser una alternativa más que interesante. Sin embargo, como decíamos, la banca aun pone pegas al proceso de los fondos y además tampoco cubre por si misma ese mismo proceso lo que solo añade dificultades y problemas a la operativa. Esperemos que el paso del tiempo modifique esta situación en favor de los clientes bancarios hipotecados.

s