todo por el riesgo

Las famosas clausulas suelos siguen dando problemas a los usuarios y a las entidades. Pero por una vez estas ultimas son las que están teniendo que mover ficha entre sus clientes precisamente por la que se ven venir encima debido a los movimientos de los consumidores con respecto a este abuso bancario.

Y es que muchos usuarios están recibiendo en estos meses comunicaciones de sus entidades bancarias para renegociar el tema de las clausulas suelo. Incluso algunos que ni siquiera sabían que tenían esta clausula suelo dentro de sus hipotecas a los que las propias entidades les están avisando, de forma torpe, como todo lo que hacen en este tema, de que tienen dicha clausula en su hipoteca, causando nuevas reclamaciones por parte de los consumidores.

El caso es que estos pactos que están ofreciendo los bancos a sus clientes, no resultan tan favorables para los clientes como para las propias entidades, que con ellas están cerrando las puertas de los procesos de reclamación a cambio de unas condiciones que nada resuelven a los clientes. En estos pactos, no negociables, las entidades suelen ofrecer al cliente la posibilidad de que se le retire parcialmente la clausula suelo, con una reducción pequeña sobre lo que esta pagando actualmente, o bien con una retirada definitiva de la clausula suelo pero tras un periodo de dos o tres años,  lo justo para que los tipos de interés se recuperen y al cliente le siga costando el dinero. Y para postre no son pocos los acuerdos que también obligan al cliente a contratar otros productos como tarjetas, planes de pensiones o similares para poder firmar el acuerdo. Todo un dechado de virtudes…

Así las cosas queda mas que claro que estos pactos tienen poco que ofrecer a los consumidores, que ya de por si se fina poco de las entidades (afortunadamente), y que no son mas que otro engaño que los clientes deben evitar. Pero que también demuestran el miedo de las entidades por lo que pueda pasar en caso de que esa doctrina se unifique y se establece legalmente el final de las clausulas suelo. Recordemos que estos acuerdos suponen la renuncia definitiva a que el usuario pueda hacer cualquier otro tipo de reclamación legal, administrativa o judicial, de manera que supone tragar por completo con lo que la entidad nos coloque. Como siempre la desconfianza es la madre del consumidor informado.

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