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La llegada de la crisis y de los bajos tipos de interés han dejado al descubierto una practica abusiva realizada por la banca que lleva año cobrando a sus clientes hipotecarios cantidades mucho mas elevadas de las que deberían pagar si realmente aplicase los intereses de esos productos como deben. Hablamos de las clausulas suelo

Que es una clausula suelo

La cláusula suelo es una cláusula abusiva presente en la amplia mayoría de hipotecas a tipo variable que establece un límite inferior a la caída de los tipos de interés por los que se revisa esa hipoteca. Dicho de otro modo, aunque la suma del diferencial de nuestra hipoteca más el índice de referencia correspondiente este debajo de ese límite establecido por el suelo, nosotros vamos a seguir pagando el importe de ese suelo. Y evidentemente el banco lucrándose por encima de lo que debería. Para entender el funcionamiento del suelo veamos el siguiente gráfico:

En este ejemplo encontramos una hipoteca con un suelo del 3%, marcado por la línea roja. Cuando los intereses (línea verde) están por encima de ese suelo pagamos el importe del diferencial más el tipo de interés de referencia. Sin embargo en los puntos en que la línea verde se encuentra por debajo del suelo (porque la suma del diferencial y el tipo es menor a ese 3%) seguimos pagando ese interés del 3% por culpa de esta cláusula. Por tanto tenemos una limitación a la hora de aprovechar las bajadas de tipos en una hipoteca que, se supone, totalmente variable.

Mientras los tipos han viajado por encima de los niveles de suelo no ha pasado nada, pero los tipos históricamente bajos que tenemos ahora han provocado una mezcla de indignación y de demandas de todo tipo por parte de los consumidores.

La única excusa esgrimida por las entidades para la presencia de ese suelo es la presencia de un techo, que en caso de subidas protegería al cliente de las mismas. El problema es que ese techo no suele estar más bajo del 12 o 14%. Tipos en los cuales la economía seguramente se hundiría y que provocarían miles de ejecuciones hipotecarias, por el alza de las cuotas, antes de que los clientes pudieran llegar a “disfrutar” de ese techo

Situación actual

Ante la avalancha de reclamaciones y demandas judiciales existentes, los juzgados han determinado que los suelos son una práctica abusiva y como tal han prohibido que se sigan aplicando en el futuro. Por tanto las nuevas hipotecas no tienen suelo… pero a cambio tienen un diferencial mucho mas elevado, tal como hemos comentado en otros artículos.

La problemática es para las miles de hipotecas firmadas y vigentes que si cuentan con este suelo en su clausulado. El dictamen del Supremo no ha dejado claro que es lo que deben hacer las entidades, por lo que es más que probable que los consumidores tengan que acudir a los juzgados para exigir sus derechos, demostrando que no han sido informados debidamente de la existencia de esa cláusula y de sus consecuencias. Lo curioso es que lo único que ha cerrado la puerta el Supremo es a la posibilidad de solicitar compensaciones con efecto retroactivo, a pesar de que algunas entidades han sido condenadas judicialmente a devolver ese importe cobrado de más, incluso con intereses.

Para evitar daños a su imagen (aún más) y la posible avalancha judicial algunas entidades ya están moviendo ficha. Especial es el caso de las entidades que ya han sido condenadas y que están interpretando la sentencia a su manera. Algunas de ellas han optado directamente por anular todos los suelos de sus hipotecas en la siguiente revisión, mientras que otras solo lo hacen en casos concretos como en primeras viviendas de forma exclusiva, o con aquellos clientes que por perfil pueda interesarles. La falta de claridad del órgano judicial ha dejado la puerta abierta a este tipo de prácticas.

Como reclamar esos suelos

Tal como decíamos en el punto anterior, la única salida que prácticamente queda para reclamar los suelos para por un juzgado. No obstante si recomendamos a los consumidores que consulten los diferentes métodos para defender sus derechos que comentamos en esta guía, ya que pueden resultarles prácticos como orientación y también para ir quemando etapas antes de entrar en la vía judicial, más lenta y costosa. Si con esos pasos previos pueden obtener resultados siempre será mejor que un juicio de final incierto.

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